Mostrando entradas con la etiqueta Cibona. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cibona. Mostrar todas las entradas

Copa de Europa 1985/1986; Con la salida de Sabonis Cibona gana su segundo titulo

Tras las dos primeras rondas se clasificaron los mismos del año anterior con la excepción de un Zalgiris Kaunas liderado por el gran Arvidas Sabonis. Además los lituanos entraron con fuerza en la competición porque fueron capaces de llegar hasta la gran final pero esto es más adelante.


La Cibona eliminó al Galatasaray en el primer cruce y al Klosterneuburg en el segundo
El Zalgiris Kaunas eliminó al Slovnaft en el primer cruce y al Akademic en el segundo
El Olimpia Milan eliminó al Dudelange en el primer cruce y al Helsingin en el segundo
El Real Madrid eliminó al Murray BC en el primer cruce y al Fribourg en el segundo
El Maccabi eliminó al Kingston en el primer cruce y al Den Bosch en el segundo
El Limoges eliminó al Oostende en el primer cruce y al Aris Salónica en el segundo


La liguilla terminó con la Cibona de Petrovic y el Zalgiris de Sabonis copando las dos primeras plazas que otorgan las plazas de la final. Ambos equipos terminaron con un balance de (7-3). El Milán siempre tuvo opciones de meterse en la final pero finalmente se quedaron a las puertas. El Real Madrid siempre estuvo lejos del objetivo.


LIGA REGULAR
1. CIBONA   (7-3)
2. ZALGIRIS KAUNAS   (7-3)
3. OLIMPIA MILAN   (6-4)
4. REAL MADRID   (5-5)
5. MACCABI   (4-6)
6. LIMOGES   (1-9)


En un partido bronco, duro y descontrolado, la Cibona de Zagreb se encontró en su salsa y logró conquistar su segunda Copa de Europa consecutiva. La final vino condicionada por la descalificación de Sabonis en el minuto 31, tras propinar un puñetazo a Mihovil Nakić en respuesta a una agresión del jugador yugoslavo a su compañero Krapikas. A partir de ese momento, el Žalgiris fue un juguete roto en manos de los que mejor saben “jugar” al baloncesto: Dražen Petrović y compañía (aunque en esta ocasión el escolta yugoslavo no brilló como en otros partidos).

Los prolegómenos de la final hacían prever lo que iba a ser su conclusión: de los 12.500 espectadores que abarrotaban el Palacio de Deportes de Budapest, cerca de 8.000 eran seguidores de la Cibona, mientras que los del Žalgiris no pasaban de 100. Por otro lado, el encuentro se presentaba muy caldeado, puesto que los incidentes habían presidido los enfrentamientos entre ambos equipos durante la liguilla previa.

Los primeros minutos del choque evidenciaron el nerviosismo de ambos equipos, que hacían gala de una gran precipitación y una mala selección de tiro. Los soviéticos habían establecido un marcaje especial sobre la estrella yugoslava, Dražen Petrović, a quien vigilaba Krapikas ayudado en ocasiones por Kurtinaitis. Por su parte, el mejor jugador del Žalgiris, Arvydas Sabonis, era defendido por Arapović, quien recibía constantes ayudas del mejor defensor de la Cibona, Mihovil Nakić. En estas situaciones de 2 contra 1, Sabonis tenía siempre las de ganar —especialmente cerca del aro— a pesar de las constantes provocaciones y fricciones de sus defensores con la intención de desequilibrar al pívot lituano. De esta forma, el Žalgiris llevó constantemente la iniciativa en el marcador, aunque con ventajas que nunca superaron los cuatro puntos de diferencia (7-11), debido a los numerosos fallos en el lanzamiento exterior. Sin embargo, a partir del minuto 9 Petrović entró en juego definitivamente (logró sus primeros dos puntos del partido), y esto hizo que la Cibona diese la vuelta al encuentro. En el minuto 16 los plavi ya ganaban de siete puntos (37-30), y a falta de un minuto para el descanso Kurtinaitis cometió su cuarta falta personal. Pintaban bastos para los de Kaunas.


La segunda mitad continuó por los mismos derroteros que la primera: en el Žalgiris únicamente funcionaba el juego interior con Sabonis, mientras que la Cibona dependía de sus escoltas y aleros. La ventaja yugoslava se agrandaba (54-41, min. 23), aunque, a base de apretar los dientes en defensa, los soviéticos lograron reducir diferencias (58-52, min. 26). Entonces llegó la jugada clave que decidió la final: con un marcador de 68-61 favorable a la Cibona y con balón en posesión de los de Kaunas, éstos fallan el tiro, y en el contraataque se escapa en solitario Mihovil Nakić; cuando el yugoslavo va a entrar a canasta es objeto de una clara falta intencionada por parte de Krapikas, que le da un “hachazo”. Nakić se revuelve y agrede al jugador lituano con un codazo, y es entonces cuando Sabonis, que había recorrido toda la pista, llegó para propinar un puñetazo en el rostro del jugador de la Cibona. Los árbitros no lo dudan un instante y señalan técnica descalificante al pívot lituano (aunque, por el contrario, parecen pensárselo bastante más para hacer lo mismo con Nakić, el otro agresor a balón parado, tanto que al final ni lo expulsan...). Sin su máxima estrella y mejor jugador del partido, el Žalgiris dijo adiós definitivamente a la final. En tres minutos la Cibona, de la mano de un extraordinario Zoran Čutura, puso tierra de por medio (74-63, min. 34) y se aseguró la victoria ante un desmoralizado equipo soviético. El partido concluyó como un correcalles indigno de toda una final europea, con chulerías de unos y otros y los clásicos intentos de humillación de Petrović (ni eso le salió en este partido).

cibona

CIBONA   94
*D.Petrovic - 22p, 5r, 5a.
*Cvjeticanin - 24p, 3r, 2br.
*Usic - 23p, 4br, 3r.
*Nakic - 7p, 6r, 4t.
*Arapovic - 2p, 2r, 1br.
Cutura - 16p, 3r.
Pavlicevic - 0p, 1br.
Vukicevic - 0p.

Zalgiris Kaunas

ZALGIRIS KAUNAS   82
*Homicius - 13p, 3a, 3br.
*Jovaisa - 18p, 2r, 2br.
*Kurtinaitis - 5p, 5r, 3br.
*Krapikas - 4p, 1r, 1br.
*Sabonis - 27p, 14r, 4br.
Brazys - 6p, 1a.
Visockas - 3p, 2br, 1r.
Civilis - 6p, 1r.
Lekarauskas - 0p.



Copa de Europa 1984/1985; El Real Madrid no supo parar a Petrovic

En la fase preliminar quedaron por el camino equipos como el Panathinaikos, Limoges o el Efes Pilsen. Solo hay seis plazas en la liga regular y todo el mundo quiere estar en ellas. La Cibona de Petrovic irrumpió con fuerza en la copa de Europa y un grande como el Real Madrid vuelve a mostrar su mejor versión para estar en lo más alto.

La Cibona eliminó al CSKA Sofia en primera ronda y después al Helsingin
El Real Madrid eliminó al Klosterneuburg en primera ronda y después al Vevey
El Maccabi eliminó al Steaua Bucarest en primera ronda y después al Oostende
El CSKA Moscu eliminó al Dudelange en primera ronda y después al Limoges
La Virtus Roma eliminó al Kobenhavn en primera ronda y después al Efes Pilsen
La Virtus Bolonia eliminó al Honved en primera ronda y después al Panathinaikos

La liguilla regular fue un mano a mano entre la Cibona y el Real Madrid. El Maccabi siempre se mantuvo a una distancia prudencial para intentar el asalto a la final pero en el último tramo no lo consiguió. El CSKA estuvo siempre en tierra de nadie y los dos italianos cerraron la clasificación.

LIGA REGULAR
1. CIBONA   (7-3)
2. REAL MADRID   (7-3)
3. MACCABI   (6-4)
4. CSKA MOSCU   (4-6)
5. VIRTUS ROMA   (4-6)
6. VIRTUS BOLONIA   (2-8)


El Real Madrid no pudo conquistar su octava Copa de Europa en Atenas frente al equipo revelación del torneo, la Cibona de Zagreb, que jugó un extraordinario partido y no dio opción a la victoria madridista. El mismo equipo croata que dos años antes, en su primera participación en la Copa de Europa, había quedado último en la liguilla de clasificación sin haber logrado una sola victoria, en esta ocasión fue un conjunto inalcanzable para el resto de participantes. El principal responsable de este cambio tan radical es ese genio del baloncesto llamado Dražen Petrović, que con 36 puntos se convirtió en la figura de la final. En resumidas cuentas se impuso la lógica, pues los yugoslavos ya habían vencido a los madridistas en los dos partidos de la liguilla semifinal y anteriormente les habían derrotado también en la final de la Recopa de 1982.

Mirko Novosel dispuso una defensa en zona durante toda la primera mitad, con constantes cambios de asignación y de posiciones, para evitar que el Real Madrid dominase el rebote ofensivo, mientras que Lolo Sáinz planteó una defensa individual (aunque con ayudas en el marcaje a Dražen Petrović). El marcador se mantuvo igualado durante toda la primera mitad, aunque casi siempre con ventajas para la Cibona. El contragolpe madridista no funcionaba como era habitual en el equipo blanco, en gran parte porque Corbalán —muy mermado físicamente y con una cojera que se fue acentuado conforme avanzaba el partido— no estaba en condiciones de correr con el balón. López Iturriaga era el encargado de lograr los puntos en el Real Madrid ante el desacierto ofensivo de Brian Jackson, mientras que Fernando Martín —quizá lastrado por su lesión de rodilla— se cargó pronto de personales y no pudo entrar en juego, por lo que Wayne Robinson tuvo que multiplicarse en defensa y en ataque. Pese a que el Real Madrid logró llegar al descanso con una mínima desventaja en el marcador (39-38), estaba claro que el equipo no funcionaba: sin posibilidad de contragolpe, con su mejor tirador (Jackson) negado en ataque y con unos pivots que estaban de adorno porque apenas recibían balones interiores.


En la segunda parte el partido volvió a ponerse de cara para la Cibona (47-40), pero justo en ese momento Jackson soltó la muñeca y el juego volvió a equilibrarse (49-48). A los nueve minutos, Fernando Martín volvió a pista, dado el flojo rendimiento de Romay, pero apenas un minuto después caía eliminado por faltas personales. Pese a que el Real Madrid sacó a relucir su garra y logró mantener el equilibrio (65-61), pagó el sobreesfuerzo y quedó a partir de ese momento sin capacidad de reacción. La zona de la Cibona se había convertido en un auténtico calvario para los blancos, y los gigantes Andro Knego y Mihovil Nakić se hartaron de colocar tapones y capturar rebotes. A partir del minuto 33, con 69-61 en el marcador a favor de los yugoslavos, el Real Madrid “tiró” el partido por falta de recursos para frenar a sus rivales. Las sustituciones de Corbalán y Jackson por Velasco y Rullán (respectivamente) marcaron el principio del fin de los blancos. Los plavi eran ya por entonces un auténtico vendaval, con un Dražen Petrović (26 puntos en este periodo) que hacía lo que quería sin que su defensor López Iturriaga (cargado con cuatro faltas personales) pudiera frenarlo. En el minuto 37, la Cibona logró su máxima diferencia de todo el partido (81-63), 18 puntos que dejaban el choque visto para sentencia. Al final tan sólo quedaron los minutos de la basura, momento que aprovechó Dražen Petrović para engordar aún más sus estadísticas y llevar a cabo su habitual “baile” a los rivales.

cibona
CIBONA   87
*D.Petrovic - 36p, 4a, 3r.
*A.Petrovic - 16p, 4br, 2r.
*Cutura - 16p, 3r, 1br.
*Nakic - 7p, 11r, 8t.
*Knego - 10p, 6r, 2br.
Usic - 2p, 1br.
Becic - 0p.
Vukicevic - 0p, 1t.

Real Madrid

REAL MADRID   78
*Corbalan - 6p, 2r, 2a.
*Iturriaga - 15p, 2r, 1br.
*Jackson - 10, 5r, 1br.
*F.Martin - 14p, 2r, 1a.
*Robinson - 22p, 11r, 5t.
Romay - 3p, 3r, 3t.
Del Corral - 2p, 1a.
Velasco - 3p.
Rullan - 3p, 2r.
A.Martin - 0p.